El Velocípedo Mágico
¿Qué tienen en común un niño con un tirachinas, un padre subido a una cornisa y una abuela pintándose las uñas en la piscina? Que las tres generaciones vienen a ver El Velocípedo Mágico y se van con los bolsillos rebosantes de sonrisas.
En este show, Billy Bluff ha cambiado el fuelle por el pedal y las corcheas por las sonrisas. El Velocípedo Mágico no es sólo un espectáculo; es una aparición. Es ver a un hombre que ha decidido que la gravedad es opcional y que el humor es la única forma de cordura que nos queda. Viene al Encuentro Nacional de Humorismo para demostrar que, cuando un músico de élite deja de tocar para empezar a soñar, lo que ocurre en el escenario no se explica… se siente.
Pasen, vean y disfruten en familia.





